"Fácilmente se entiende, dice Aristóteles, cuán necesario es que los jóvenes sean instruidos, no para deleite, pues al aprender no juegan, ya que el estudio está necesariamente acompañado de fatiga. Y es que la Grecia de Alejandro, para cuyo aprendizaje Aristóteles escribe su Política, es la culminación, aunque sea también el umbral del declive, de una sociedad que ha tenido la certeza de ser única en la medida misma en que ha sabido hacer de conocimiento y libertad una misma cosa. Dos mil cuatrocientos años después de formulados, los hallazgos de Aristóteles siguen, por la clara resolucion de sus complejidades, dejándonos atónitos. Muy pocos pasos esenciales hemos dado luego en la comprensión de lo que sea la condición política, esto es, la condición de los hombres mismos. Recordemos sus dos ejes en dos pasajes clave de la Política. Cito. Uno, la ciudad es la culminación de la autosuficiencia plena, dice Aristóteles, tiene su origen en la urgencia del vivir pero subsiste por el vivir bien, y esa autosuficiencia es la perfección óptima, y el hombre es por naturaleza un animal ciudadano, eso que traducimos habitualmente como un animal político, lo que se llama en griego un zoom politikon, y el enemigo de la sociedad ciudadana es por naturaleza, y no por casualidad, o bien un ser inferior o más que un hombre. El segundo pasaje matiza el primero, la razón de que el hombre sea un ser social es clara, dice Aristóteles, la naturaleza no hace nada en vano y sólo el hombre entre los animales posee la palabra y con ella el poder de designar lo conveniente y lo dañino, lo justo y lo injusto. El animal hablante del que nos hablaba Aristóteles posee capacidad de conocer, es lo que los intérpretes medievales tendrán en mente al hablar del animal rationalis para designar al animal hablante aristotélico, el animal racional. Y ese poder intelectivo es lo que la ciudad debe cuidarse de desarrollar mediante una instrucción encaminada a incrementar sus saberes como sus maestrías artesanales, porque para Aristóteles de los tres factores que hacen a los hombres buenos y virtuosos, y que son naturaleza, hábito y razón, tan sólo la razón, el intelecto, puede fundar sólidamente los cimientos de una ciudad con cuyas leyes los ciudadanos se sepan sencillamente a salvo. La ciudad es, sigue Aristóteles, por naturaleza, anterior a la casa y a cada uno de nosotros, y efectivamente, sólo en ella, sólo en la ciudad los desiguales pueden reconocerse igualados y protegidos por la ley; transitoriamente mandarán o bien transitoriamente serán mandados, pero todos, ya manden o ya sean mandados, lo harán bajo el imperio de la ley, pues, sigue Aristóteles, es necesario que todos compartan alternativamente el ser gobernados y el ser gobernantes. Por eso la instrucción que la ciudad ofrece debe ser la de los más altos rigor y disciplina que sean posibles, porque sólo en la difícil norma de la razón, por encima de arbitrios, de arbitriariedades, podrá residir la clave de esa insobornable comunidad de hombres libres. Y entonces sí, entonces, sólo entonces, ésta de la política de la que nos habla Aristóteles, podrá ser la ciecia maestra y suprema, aquella en la cual el orden racional alcance su máximo. Esa de la que habla Aristóteles no es una práctica de opiniones arbitrarias, no un cuerpo de doctrina que se imponga y se acepte, será conocimiento, será felicidad porque para Aristóteles ambas cosas son lo mismo. Y tal es el embite que una ciudad pone al enseñar a sus hijos. Fácilmente se entiende, nos decía Aristóteles, en efecto, cuán necesario es que los jóvenes sean instruidos, no para deleite, pues al aprender no juegan, ya que el estudio está necesariamente acompañado de fatiga."
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1] Enviado por
Zhenru desde

el 22/01/2008 a las 00:01:57
Enhorabuena Zhenru por tus transcripciones, de esta manera no hay que repetir la introducción del programa.
Esto es una critica constructiva a G.A. pues la densidad del texto hace perder a veces el hilo por lo largo y la frecura por lo profundo.
Esto no es óbice para felicitar tambien a G.A por la originalidad en estos tiempos de sicalipsis moral.
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4] Enviado por
jselezado desde

el 26/01/2008 a las 15:01:44
Que magnífica introducción.
Enhorabuena Gabriel.
Hay que ver lo que se están perdiendo nuestros hijos y lo que se han perdido generaciones de jóvenes.
¿Cómo pueden los responsables políticos vivir tranquilamente cometiendo agresiones culturales de esa índole?. Sólo por su estupidez y egoismo.
Alguien debería pagar muy caro esta atrocidad de educación que padecemos.
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5] Enviado por
eliza desde

el 01/02/2008 a las 14:02:50