03/11/08
“Durante mucho tiempo, decir Gengis kan era decir terror”
Gengis Kan fue el fundador del Imperio más extenso de toda la Historia llegando hasta los 33 millones de kilómetros cuadrados. La figura de este emperador ha sido controvertida a lo largo de la historia. Mientras que unos lo defienden como un héroe, como es el caso de Sergi Vega, Cónsul Jefe de la Oficina Consular y escritor de la 1º guía de Mongolia en España, para Manuel Carrera Díaz, editor y traductor del libro "Las maravillas de Marco Polo", Gengis Kan es sinónimo de terror.
Pero tan controvertida es la imagen de Gengis Kan que el propio Carrera Díaz reconoce que “
con una mirada más amplia, hay que reconocerle ciertos valores”. Entre los logros conseguidos figura el haber transformado Mongolia de una nación nómada a una nación con un estamento feudal. No obstante, Manuel Carrera puntualiza que
“cuando Gengis Kan nace, las tribus nómadas ya están muy fragmentadas”.

Una vez que llegó al poder, todo fue guerra y anexión de naciones vecinas.
Llegó a conquistar muchos de los países y civilizaciones más avanzadas del S. XII como
China, Irán o Irak pasando por numerosos países de
Asia Central y del Sur. Sus dominios llegaron incluso hasta Europa marcando sus fronteras en el mismísimo
Danubio.
Genghis Khan
inició su expansión en China buscando pasto para sus caballos. Tras conseguir penetrar por la
Gran Muralla dirigió sus ejércitos hacia el Sur y el Oeste. No satisfecho con lo conseguido
prosiguió conquistando la península coreana.
Una matanza de mongoles despertó su ira. Como consecuencia invadió los actuales países de
Irak, Irán y parte del Turkestán occidental. Gengis Kan seguía sin ver satisfechas todas sus aspiraciones y prosiguió con el norte de los actuales
Pakistán e India pasando por
Georgia y Crimea y llegando hasta
Afganistán.
Horario de emisión: lunes 3 de noviembre, a las 22:00 horas.
Redifusiones: martes 4 de noviembre, a la 01:00; martes 4 de noviembre, a las 16:00 y jueves 6, a las 10:00 horas
30/10/08
César Vidal analiza la figura de Gengis Kan, fundador del mayor Imperio jamás conocido
Gengis Kan fue el fundador del Imperio más extenso de toda la Historia llegando hasta los 33 millones de kilómetros cuadrados . Gengis Kan consiguió transformar Mongolia de una nación nómada a una nación con un estamento feudal. De ahí, todo fue guerra y anexión de naciones vecinas. Llegó a conquistar muchos de los países y civilizaciones más avanzadas del S. XII como China, Irán o Irak pasando por numerosos países de Asia Central y del Sur. Sus dominios llegaron incluso hasta Europa marcando sus fronteras en el mismísimo Danubio.
Genghis Khan
inició su expansión en China buscando pasto para sus caballos. Tras conseguir penetrar por la
Gran Muralla dirigió sus ejércitos hacia el Sur y el Oeste. No satisfecho con lo conseguido
prosiguió conquistando la península coreana.
Una matanza de mongoles despertó su ira. Como consecuencia invadió los actuales países de
Irak, Irán y parte del Turkestán occidental. Gengis Kan seguía sin ver satisfechas todas sus aspiraciones y prosiguió con el norte de los actuales
Pakistán e India pasando por
Georgia y Crimea y llegando hasta
Afganistán.
¿Cómo consiguió Gengis Kan conquistar gran parte del mundo conocido desde una nación que hasta su llegada era nómada? Todas las claves de este gran Imperio y emperador esta noche
a partir de las 22:00 horas en Corría el Año con César Vidal. Le acompañarán para adentrarse en el siglo XII y XIII el Cónsul Jefe de la Oficina Consular y escritor de la 1º guía de Mongolia en España,
Sergi Vega, y
Manuel Carrera Díaz, editor y traductor del libro "
Las maravillas de Marco Polo".
Horario de emisión: lunes 3 de noviembre, a las 22:00 horas.
Redifusiones: martes 4 de noviembre, a la 01:00; martes 4 de noviembre, a las 16:00 y jueves 6, a las 10:00 horas
27/10/08
La Rendición de Japón, en Corría el año
“El bombardeo de Tokio causó más víctimas que Hiroshima y Nagasaki”
La Segunda Guerra Mundial no acabó hasta que Japón no capituló. El emperador Hirohito aguantó más que Hitler, que se suicidó en su búnker y Mussolini, que acabó ajusticiado por su pueblo cuando intentaba huir disfrazado de soldado alemán. Una vez acabada la guerra, Japón también tuvo que responder ante la Justicia Internacional, en el conocido como proceso de Tokio. El tribunal lo compusieron los 11 países atacados por Japón. Paradójicamente, el emperador Hirohito no fue procesado, es más, reinó hasta su muerte en 1989.
Tras el programa de la semana pasada en el que
César Vidal analizó la caída de Alemania, Corría el año… se detiene en esta edición en la rendición de Japón.
Una vez caídas Italia (abril) y Alemania (mayo),
Japón se quedó sólo en la Segunda Guerra Mundial frente a los aliados, soviéticos y estadounidenses especialmente. El país nipón aguantó sólo hasta el mes de agosto.
El secreto de la resistencia japonesa se debe, según
Consuelo Martínez-Sicluna, Profesora Filosofía del Derecho, a la permanencia de Hirohito en el poder. “
Mientras en emperador siguiera, los japoneses no habían perdido del todo. Por eso no se le procesó”, concreta Martínez-Sicluna.
Entre los elementos que desencadenaron que Japón se rindiera destaca el lanzamiento por parte de Estados Unidos de las dos bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki. No obstante, este no fue el único motivo. Tokio, la capital, estaba siendo muy castigada.
José Antonio Pizarro, Historiador militar, señala que “
el bombardeo que mayor número de víctimas causó fue el de Tokio, superior incluso a
Hiroshima y Nagasaki”.
Pero hablar de la IIGM es hablar de miles de muertos en cualquier frente. Martínez-Sicluna recuerda que “en la
Marcha de la Muerte fallecieron alrededor de 15.000 filipinos”.
Hiroshima, Nagasaki y los bombardeos sobre Tokio fueron, según Pizarro, “una ofensiva como intento de recuperar el terreno por parte de Estados Unidos”, recordando que el país norteamericano no entró en guerra hasta el ataque de
Pearl Harbor . Un ataque que no fue una excepción. Pizarro considera que
“la guerra del pacífico fue la transformación de una guerra terrestre en naval”.

La
rendición de Japón desató la euforia en Estados Unidos, ya que suponía el fin de la Segunda Guerra Mundial.
En la imagen una histórica fotografía de
un marine besando en Times Square a una enfermera que no conocía.